El calentamiento antes de entrenar es una parte clave del entrenamiento que muchas personas siguen pasando por alto. Calentar bien no solo te ayuda a rendir mejor desde la primera serie, sino que es una de las herramientas más eficaces para reducir el riesgo de lesiones. Preparar el cuerpo antes de exigirle es entrenar con criterio y a largo plazo.
¿Qué es el calentamiento antes de entrenar?
El calentamiento antes de entrenar es una fase preparatoria del entrenamiento cuyo objetivo es adaptar progresivamente el cuerpo al esfuerzo que va a realizar después. No se trata de cansarse ni de “quemar calorías”, sino de preparar músculos, articulaciones y sistema nervioso para moverse con seguridad y eficiencia.
Un buen calentamiento aumenta la temperatura corporal, mejora la movilidad articular y activa los principales grupos musculares que vas a utilizar durante la sesión. Además, ayuda a que el sistema nervioso responda mejor, lo que se traduce en movimientos más coordinados y controlados.
Es importante diferenciar el calentamiento de los estiramientos. Calentar no es estirar de forma pasiva. El calentamiento se basa principalmente en movimientos dinámicos y progresivos, mientras que los estiramientos estáticos tienen más sentido al final del entrenamiento. Entender esta diferencia es clave para entrenar mejor y evitar errores muy comunes.
¿Por qué es importante calentar antes de entrenar?
Calentar antes de entrenar no es un detalle opcional, es una parte fundamental del entrenamiento, tanto si eres principiante como si entrenas con regularidad. Su importancia va mucho más allá de “entrar en calor”.
Un calentamiento bien hecho te permite:
- Reducir el riesgo de lesiones, especialmente musculares y articulares.
- Mejorar el rendimiento, ya que el cuerpo responde mejor desde el inicio.
- Moverte con más control y estabilidad, algo clave en ejercicios de fuerza.
- Aprovechar mejor el entrenamiento, evitando sensaciones de rigidez o torpeza.
- Entrenar con más confianza, especialmente si has tenido molestias o lesiones previas.
En la práctica diaria, es habitual ver cómo muchas molestias aparecen no por el ejercicio en sí, sino por empezar a entrenar “en frío”. Dedicar unos minutos a preparar el cuerpo marca la diferencia entre entrenar por inercia o entrenar con criterio y pensando en la salud a medio y largo plazo.
¿Cuánto debe durar un buen calentamiento?
Un buen calentamiento suele durar entre 8 y 12 minutos, aunque no existe una única duración válida para todo el mundo. El tiempo necesario depende de varios factores:
- Tu nivel de entrenamiento: cuanto menos experiencia, más importante es no ir con prisas.
- El tipo de sesión: no es lo mismo entrenar fuerza pesada que una sesión suave.
- La edad y el historial de lesiones: a mayor necesidad de cuidado, mayor atención al calentamiento.
Lo importante no es alargarlo sin sentido, sino que sea progresivo y bien estructurado. Un calentamiento demasiado corto suele ser insuficiente, y uno excesivamente intenso puede fatigarte antes de empezar. La clave está en preparar el cuerpo, no en agotarlo.
Entrenar bien empieza antes del primer ejercicio principal. En R-TRAINING trabajamos el calentamiento como una parte esencial del proceso, porque entender lo que haces y por qué lo haces también forma parte de entrenar mejor.
Tipos de calentamiento según el entrenamiento
No todos los entrenamientos son iguales y, por tanto, no todos los calentamientos deberían serlo. Un buen calentamiento debe adaptarse al tipo de sesión que vas a realizar, a tu nivel y a tus necesidades concretas. Calentar “siempre igual” es uno de los errores más habituales y una de las razones por las que muchas personas no notan sus beneficios. Entender los distintos tipos de calentamiento te ayudará a preparar mejor el cuerpo, rendir más y entrenar con mayor seguridad.
Calentamiento general
El calentamiento general tiene como objetivo principal activar el sistema cardiovascular y elevar de forma progresiva la temperatura corporal. Es el primer paso para “despertar” el cuerpo antes de realizar movimientos más exigentes.
Suele incluir ejercicios sencillos como caminar a buen ritmo, bicicleta estática suave, remo ligero o movimientos globales con el propio peso corporal. Este tipo de calentamiento es especialmente útil al inicio de la sesión o cuando llevas varias horas sin moverte.
Se recomienda utilizarlo siempre como punto de partida, especialmente en personas principiantes, en sesiones suaves o cuando entrenas después de estar mucho tiempo sentado.
Calentamiento específico
El calentamiento específico adapta el cuerpo al tipo de entrenamiento que vas a realizar después. No prepara igual una sesión de fuerza que un entrenamiento de carrera o un trabajo de movilidad.
Aquí se activan los músculos, articulaciones y patrones de movimiento que se usarán en la parte principal del entrenamiento. Por ejemplo, si vas a entrenar fuerza de tren inferior, el calentamiento debe incluir movimientos de cadera, rodilla y tobillo, además de ejercicios similares a los que harás después pero con menor intensidad.
Este tipo de calentamiento es clave porque reduce el riesgo de lesión y mejora el rendimiento. La individualización marca la diferencia: no todos necesitan lo mismo ni en la misma cantidad.
Calentamiento dinámico vs estiramientos estáticos
Una de las dudas más habituales es qué tipo de estiramientos usar antes de entrenar. La diferencia es clara:
| Tipo | Cuándo usarlo | Objetivo |
| Calentamiento dinámico | Antes de entrenar | Activar, mover y preparar |
| Estiramientos estáticos | Después de entrenar | Relajar y recuperar |
El calentamiento dinámico utiliza movimientos controlados y progresivos. Los estiramientos estáticos, en cambio, implican mantener una posición durante varios segundos y no son recomendables antes de entrenar, ya que pueden reducir el rendimiento si se usan en frío.

Ejercicios de calentamiento antes de entrenar
Un buen calentamiento no necesita decenas de ejercicios. Lo importante es elegir bien y entender para qué sirve cada uno. A continuación, algunos ejercicios clave usados habitualmente en R-TRAINING, explicados de forma práctica:
Movilidad de tobillos
Prepara articulaciones clave para sentadillas, saltos o carrera.
Útil para: fuerza, deportes con impacto.
Error común: hacerlo rápido y sin control.
Balanceo de piernas
Activa caderas e isquiotibiales de forma dinámica.
Útil para: entrenamientos de tren inferior.
Error común: perder estabilidad del tronco.
Círculos de hombros
Lubrica la articulación del hombro y mejora el rango de movimiento.
Útil para: entrenamientos de tren superior.
Error común: hacerlos demasiado pequeños o tensos.
Zancadas dinámicas
Preparan piernas, glúteos y estabilidad de cadera.
Útil para: fuerza y entrenamientos funcionales.
Error común: bajar sin control o sin activar el core.
Puente de glúteo
Activa glúteos y protege la zona lumbar.
Útil para: sentadillas, peso muerto, carrera.
Error común: arquear la espalda.
Rotaciones de columna torácica
Mejoran la movilidad y el control del tronco.
Útil para: movimientos de empuje y tracción.
Error común: mover la zona lumbar en exceso.
Jumping jacks controlados
Elevan pulsaciones y coordinan todo el cuerpo.
Útil para: finalizar el calentamiento general.
Error común: hacerlos demasiado intensos al inicio.
Elegir y ordenar bien estos ejercicios permite un calentamiento eficaz, corto y adaptado, evitando rutinas genéricas que no tienen en cuenta a la persona ni al entrenamiento que va a realizar.
Ejemplo de calentamiento completo en 10–12 minutos
Un calentamiento eficaz debe seguir un orden lógico y progresivo, pasando de lo general a lo específico. Esta propuesta es una base fácilmente adaptable a distintos niveles y tipos de entrenamiento, sin complicaciones innecesarias.
- Activación general (2–3 minutos)
Movimientos suaves para elevar pulsaciones: caminar rápido, bici estática ligera o jumping jacks controlados. El objetivo es entrar en calor, no fatigarse. - Movilidad articular (3–4 minutos)
Moviliza tobillos, rodillas, caderas, columna torácica y hombros con movimientos amplios y controlados. Aquí buscamos mejorar el rango de movimiento y preparar las articulaciones. - Activación muscular (3–4 minutos)
Ejercicios como puente de glúteo, zancadas dinámicas o rotaciones de tronco. Esta fase prepara los músculos que más vas a usar después. - Preparación específica (2 minutos)
Movimientos similares al entrenamiento principal, pero con menos carga o intensidad. Así el cuerpo entiende qué va a pasar después.
Este esquema permite calentar bien sin perder tiempo y adaptarlo según tu sesión.
Errores comunes al calentar antes de entrenar
Muchos problemas durante el entrenamiento no vienen del ejercicio principal, sino de un mal calentamiento. Estos son algunos errores habituales:
- Saltarse el calentamiento por falta de tiempo, aumentando el riesgo de lesión.
- Calentar siempre igual, sin adaptarlo al entrenamiento del día.
- Usar estiramientos estáticos en frío, reduciendo rendimiento y control.
- Hacerlo demasiado intenso, llegando fatigado a la sesión.
- No prestar atención a molestias previas, forzando zonas sensibles.
Corregir estos errores no requiere más tiempo, sino mejor criterio. Un buen calentamiento es una inversión directa en salud y rendimiento.
¿El calentamiento cambia según tu nivel o si tienes molestias?
Sí, y mucho. El calentamiento debe adaptarse a la persona, no al revés.
- Principiantes
Necesitan calentamientos más estructurados y progresivos. Es clave centrarse en movilidad básica, control del movimiento y activación general antes de subir intensidad. - Personas con dolor o lesiones previas
El calentamiento cobra aún más importancia. Debe ser específico, controlado y centrado en proteger las zonas sensibles. Aquí no se trata de “aguantar”, sino de preparar con cuidado. - Personas que entrenan habitualmente
Aunque tengan experiencia, no deben descuidarlo. El calentamiento ayuda a mantener el rendimiento y a entrenar de forma sostenible a largo plazo.
En R-TRAINING trabajamos el calentamiento como una parte individual del proceso, adaptada a cada persona y momento, especialmente cuando se entrena con el acompañamiento de un entrenador personal en Valencia que ajusta cada detalle a tus necesidades reales.
Preguntas frecuentes sobre el calentamiento antes de entrenar
¿Es necesario calentar si solo voy a entrenar 20–30 minutos?
Sí. La duración del entrenamiento no elimina la necesidad de calentar. Incluso en sesiones cortas, el cuerpo necesita una preparación mínima para moverse con seguridad y eficiencia. Saltarse el calentamiento en entrenamientos breves es uno de los motivos más habituales de molestias y sobrecargas.
¿Puedo calentar solo con el primer ejercicio del entrenamiento?
Puede servir como complemento, pero no es suficiente por sí solo. Usar el primer ejercicio como calentamiento suele dejar sin preparar otras articulaciones o músculos que también van a participar en la sesión. Un calentamiento previo bien estructurado mejora el control y reduce riesgos desde la primera repetición.
¿El calentamiento es igual por la mañana que por la tarde?
No exactamente. Por la mañana el cuerpo suele estar más rígido, por lo que conviene dedicar más atención a la movilidad y a una progresión suave. Por la tarde, cuando el cuerpo ya ha estado activo, el calentamiento puede ser algo más corto, aunque nunca debe eliminarse.
¿Es normal notar “pinchazos” o molestias durante el calentamiento?
No debería serlo. El calentamiento debe ayudarte a sentirte más suelto y preparado, no generar dolor. Si aparece una molestia, es una señal para reducir intensidad, modificar el ejercicio o prestar atención a esa zona antes de continuar con el entrenamiento.
¿Calentar demasiado puede ser contraproducente?
Sí. Un calentamiento excesivamente largo o intenso puede provocar fatiga prematura y afectar al rendimiento en la parte principal del entrenamiento. El objetivo es preparar, no cansar. Un buen calentamiento deja al cuerpo listo, no agotado.
¿Necesito calentar igual si entreno en casa que en el gimnasio?
Sí. El entorno no cambia las necesidades del cuerpo. Aunque entrenes en casa y con menos material, el calentamiento sigue siendo imprescindible para preparar músculos y articulaciones, especialmente si el entrenamiento incluye fuerza, saltos o movimientos exigentes.
¿Puedo repetir siempre el mismo calentamiento si me funciona bien?
Conviene revisarlo periódicamente. Aunque un calentamiento funcione, el cuerpo cambia, los entrenamientos evolucionan y las necesidades no siempre son las mismas. Ajustarlo según el tipo de sesión y cómo te sientes ese día mejora su eficacia y reduce el riesgo de estancamiento o molestias.
¿El calentamiento influye en la recuperación posterior?
Sí. Un calentamiento bien hecho mejora la calidad del entrenamiento y reduce el estrés innecesario sobre músculos y articulaciones, lo que facilita una mejor recuperación después. Preparar bien el cuerpo antes también ayuda a que el cuerpo se recupere mejor después.
Calentar bien es parte de entrenar mejor
El calentamiento antes de entrenar no es un trámite ni una pérdida de tiempo. Es una herramienta clave para rendir mejor, entrenar con seguridad y cuidar el cuerpo. Entender qué haces y por qué lo haces marca la diferencia entre entrenar por inercia o hacerlo con criterio.Calentar bien te permite progresar, reducir lesiones y mantener la constancia a largo plazo. Entrenar no es solo levantar más peso o hacer más repeticiones, sino preparar el cuerpo para hacerlo bien. Esa forma de entender el entrenamiento es la base de un trabajo consciente, sostenible y orientado a la salud. Si quieres aprender a calentar y entrenar con más criterio, puedes contactar con nuestro equipo y resolver tus dudas de forma personalizada.


